La escultura Sangre de Mitla, fue realizada por el artista oaxaqueño Francisco Toledao para el Jardín Etnobiológico de Oaxaca. Está hecho en madera de sabino, recubierta de mica volcánica en un diseño que emula las grecas de mitla, que se cubren de agua roja teñida con grana cochinilla.
Je ‘ísabino xakjín mani ‘íchón ko ‘ínichaa. nikitsá naxó bajála: je ri xa’en, tjobá kjoan tori bajála, jan, ya bitjoni skuenla, jan jñári ichjín kjáe kjóan tori sela, koati tjobá, ya majchá tachóla. Jñá xkala ko yála jñári koasín tjén’ila yáje, naskájné jan tajaní, niki takinda fa’asenla kixu.
El sabino es pariente del enebro y el ciprés. Las plantas de esta familia no dan flores: un árbol macho da conos pequeños que sueltan el polen y un árbol hembra da conos distintos, también pequeños, donde se forman las semillas. Las hojas y la madera de varios de los árboles de esta familia tienen un olor agradable y resisten a la polilla.
Jñá ‘ísabino ya majchá ‘indee ñani tjín nandá, ya ‘andii xongá, ya andii nandá, ya ñani mitsá ñó tsjéya, niki sakóná ya ñani ka ndobá, tanga koati tsaén ya ñani ñó nchán. Ta bi naxaenandá Méjicu ko Guatemala see; Ján ján jkomani xakjín ri ijónmani yá jñá, majchá ñani isa ‘itin ‘isandee, ñó kjín mani ri ka’ala ñani nyán xijtjén. Jñá yári ‘isa nga kori ‘isa ‘i tjínsón ‘isandee koati xákjín mani yájñaa.
El sabino crece en las ciénagas y a la orilla de ríos y arroyos, en tierra templada: no lo encontramos en tierra caliente y tampoco en las montañas donde el clima es demasiado frío. Es un árbol exclusivo de México y Guatemala; no crece más al norte ni más al sur. Tres de cada cuatro especies en la familia del sabino crecen en la mitad norte del mundo y muchas resisten el hielo y la nieve. Los árboles más altos y gruesos del mundo forman parte de esta familia.
Je ‘ísabino ri ‘isa ya’ala jé yá ri tsee Tule, ri tijna ya naxaenandá ri Santa María tse Tulemí, tejngo jmíla metro kjín’ila naxaenandá Naxitsje, tsáta ndsakoalani, kuisín ndiyá josín bitjókjá tsí’í. Je yári ‘isa ñó je ‘asón ‘isandee. Fe’ela tjínla jojmínó, jonimaná ri fe ñókjín nó nda ndae, tanga koasín tjínjinná nga fe jngo naxaenandá tíjna nga kui nichrjaen. Bixónájña, jñála chjita ri ya tsakí’ijo tsakítjé yá je, ya jin nimala naxaenandála. Ya kjoán timajchá ta chrañala ‘ingo, yala ñani kisíjna ‘ingojchá kjoatsee.
El sabino más conocido es el Árbol del Tule que crece en la comunidad zapoteca de Santa María del Tule, a once kilómetros de esta ciudad de Oaxaca, caminando hacia donde nace el sol. Es el árbol más grueso en todo el mundo. Tiene alrededor de dos mil años, que nos parece mucho tiempo, pero ahora sabemos que hace dos mil años ya había una comunidad en ese lugar. Pensamos que fue la gente que vivía allí quienes plantaron este árbol en el corazón de su comunidad. El árbol crece justo al lado de la iglesia, donde creemos que estuvo el templo antiguo.
Ya libro ri chjani ata tse naxaenandá naxitsjee, ya sakó’ikaná najmí jchá ata tse yá ri Tulemí, tanga ta bixóná tsáta koasín kiski chjita nichrjaen kjoán jngo sindo nóján
En los libros de Oaxaca encontramos cuentos acerca del Árbol del Tule como si fueran leyendas antiguas, pero pensamos que son historias inventadas por algunos escritores hace poco más de cien años.
Jngo najmíjé ri tsó, jeró tsakitjéri Quetzalcóatlmí ‘ísabino, o tsájéro chjita ri Pecochamí ri ‘indee Nicaraguaró ji’ini. koati tíjna ‘in’jngo najmí jchá ri tsó, jñáró chjita ri ya Tule tsee, ñóró tsakeela yá, taxke kisikenró ndí cho ijie, koarómani kiskanéla ndobá ri ñó, kichijáró nandá, tseeró kjoa’in tsakja chjita nga kee.
Uno de estos cuentos dice que este sabino fue plantado por Quetzalcóatl, o por un profeta llamado Pecocha que venía de Nicaragua. Según otra leyenda, hace mucho tiempo la gente del Tule cortaba los árboles y mataba a los animales sin piedad. Entonces vinieron fuertes sequías y la comunidad comenzó a sufrir por falta de agua.
Jngo chjita tseenri Condoymí, ri naxaenandá ayuukmí tsee, ya ñani Mijemí, jngoró nichrjaen ya ja, nga tifíróni nangila són nindoján. Keró nga kitsee, ‘ichjín, ‘íchjá ko ngatsí cho, kitsórola tisenkonajin. jeri Condoymí kjoá’imakéró, kitséró nga kisíkitsényáró’ila ‘ijola chita jñá nga cho kisín ngasa.
Condoy, el valiente caudillo del pueblo ayuuk (mixe), pasó un día por allí, de regreso a su casa en las montañas. Al verlo, las mujeres, los hombres y hasta los animales le rogaron que les ayudara. Condoy sintió compasión por su sufrimiento y vio que se sentían arrepentidos por la forma como se habían portado.
Entonces tomó su bastón y lo enterró en el centro de la comunidad. Al momento se formaron nubes espesas, llovió mucho y se acabó la sequía. Del bastón comenzaron a brotar ramitas y se formó una ciénaga alrededor de él. Condoy dejó su bastón como recuerdo, convertido en el gran sabino.
Nikiyana tsá jé najmíje kjoakixi tse chjita ayuuk, ‘ari tabi kitjókji ciudad, tanga yaná nga jñá ‘ísabino, nóchjíla jonda ngasa bi naxaenandáná naxitsjee, ya kjoán ‘indee mixtecamí. Je én chjári códice Yuta Tnohomí (ngasa Códice Vindobonensemí), yakisinda ‘indee Nochixtlán ña chjani nangi mixtecamí bi naxitsjee, ya bakó josín kjoátsijen chjita ngasa, nga jé ‘itjón chjón ya itjoni yá sabino, jan kjoán ‘itjo xa’en fe kamá.
No sabemos si esta leyenda es en verdad una historia del pueblo ayuuk o si fue inventada por algún escritor en nuestra ciudad, pero sí sabemos que los sabinos tienen un papel importante en las culturas de Oaxaca desde tiempos antiguos, sobre todo en la Mixteca. El Códice Yuta Tnoho (antes llamado Códice Vindobonense), que fue hecho en la región de Nochixtlán en la Mixteca Alta de Oaxaca, muestra a la primera pareja humana naciendo del tronco de un sabino: primero la mujer y después el hombre.
Je ‘ísabino ñó je, jan ñó nda, koamani, jñá chjitaxá titjón bi naxaenandáná Méjicu, jonda nó 1921 yála naxaenandá kitsóla, ke nga ‘ichó jngo sindo nó nga libre kamá bi ‘indeená Méjicu
El sabino es una especie tan imponente y noble que el Gobierno de México la declaró como el Árbol Nacional desde 1921, cuando se festejó el centenario de la independencia de nuestro país.
Koalakamá tsá bi andi nandá ri Atoyacmí kjoájchjá ngasa, andi ciudadná nandae. Koamani tsakitjé jngojin bi ‘ísabino, ñani sa bitjasen jardín, jan koama koatijé yála kisindani ‘iskon ri bi jchi bi. Koati je yála ‘isabino kisindani fuente ri Sangre tse Mitlamí, jeri ya tjína nditsínla 'ítjsee, ya ñani nrájen jno nandá, je tsakinda maestro Toledo. ya bakó ijie meritatjín bi jardínbi, joni ndichjon tájaa tsojno, joni lajo jcháni. jan ya fa’ajno nandá ri je grana makiyáni, je ndí cho ri ñó je tsatsje naxaenandáná naxitsjee. Joni kjoán jníkjoán ri siki grana, ya sikítsjényaná jokji tse kjoaín tsakjaa, chjita chjingáná ke ngasa jikajinná chjita ri xaén nangila, nó kjoatsee, tanga koati jé sikítsjényaná nga títsakon naxaenandáná ndae, tajó bitjé xka, tajó naská sín.
Es probable que en los terrenos húmedos a lo largo del río Atoyac, donde hoy se extiende nuestra ciudad y donde cultivamos este Jardín, crecía antes un bosque de sabinos. Por eso plantamos un sabino a la entrada del Jardín y por eso escogimos la madera de sabino para labrar las esculturas y las bancas de descanso que encontrarás a lo largo de tu recorrido en el Jardín. De madera de sabino es la fuente de la “Sangre de Mitla” que da la bienvenida a los visitantes en el Patio del Huaje, fuente que diseñó el Maestro Francisco Toledo. Esta fuente reúne en una sola pieza todos los mensajes que trata de comunicar el Jardín, pues está hecha de madera recubierta de mica, que es un material como piedra de hace muchos millones de años. Por encima de la mica corre agua teñida con grana, el animalito que hizo grande a Oaxaca. El color rojo de la grana parece sangre y nos recuerda el sufrimiento de los pueblos originarios después de la invasión europea, pero ese mismo color rojo nos dice que las comunidades originarias están vivas y siguen cultivando plantas y siguen creando belleza.
Traducción y voz en lengua ꞌÉn-ná (Mazateco, San Jerónimo Tecóatl):
Cédula de sabino en didza xidza (zapoteco de Rincón)
Cédula de información sobre el árbol de sabino narrada en lengua didza xidza (zapoteco de Rincón por César Daniel López)
Autor: Dagoberto Tehaulos, Cesar Daniel López, et al., Fecha: 2026-06-15 Ubicación: Jardín Etnobiológico de Oaxaca https://www.cedulasdeljardin.mx
Forma de citar:
De Ávila A. 2026. Jomí ‘ísabino
(Mazateco, San Jerónimo Tecóatl; García-García G.).
v.1.10
Cédulas del Jardín en lenguas originarias.
https://www.cedulasdeljardin.mxcedula/JebOax/sabino_maa
accesado el 14 de junio de 2026
De Ávila A. 2026 Jomí ‘ísabino (Mazateco, San Jerónimo Tecóatl; García-García G.). v.1.1 Cédulas del Jardín en lenguas originarias. https://cedulasdeljardin.mx/JebOax/sabino_maa accesado el 14 de junio de 2026
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